Cómo se juega: volante, derrape y nitro
No hay acelerador: el coche corre solo y lo tuyo es girar, derrapar y aguantar. Los paneles ámbar avisan de una curva cerrada: derrápala, y no entres con el nitro encendido o acabarás en la valla.
Derrapar, adelantar apurado e ir a contramano llenan el nitro. Quémalo para volar o lanza con él la embestida lateral, que barre carril y medio y manda por los aires lo que pilla. Los dos bandos llevan clavos y pueden abrir el PEM: dos segundos en la mira y al rival de delante se le apaga el coche.
Las salidas de la autovía esconden atajos: toma uno y eliges entre dos mejoras que te duran toda la partida, de las normales a las más raras. De día o de noche, con sol o con lluvia, por la costa, entre pueblos blancos y por la montaña.